Devocional Diario PDF Imprimir E-mail

Jueves 7 de marzo

1 de Samuel 19:18-23 (Traducción Lenguaje Actual)

Saúl persigue a David

18-19 Mientras tanto, David logró escapar. Cuando llegó a la ciudad de Ramá, le contó a Samuel todo lo que Saúl le había hecho. Entonces los dos se fueron a un pueblo llamado Naiot, que estaba cerca de la ciudad de Ramá, y allí se quedaron a vivir. Pero tan pronto como Saúl lo supo, 20 envió a un grupo de sus hombres para apresar a David.

Cuando los hombres de Saúl llegaron a ese lugar, se encontraron con que Samuel y un grupo de profetas estaban dando mensajes de parte de Dios. Entonces el espíritu de Dios tomó control de los enviados de Saúl, y también ellos empezaron a profetizar.

21 Saúl se enteró de lo que había pasado, así que envió a otro grupo de sus hombres, y también a ellos les pasó lo mismo.

Saúl envió un tercer grupo, y también ellos se pusieron a profetizar.

22 Finalmente, Saúl mismo fue a Ramá. Cuando llegó al gran pozo que está en Secú, preguntó:

—¿Dónde están Samuel y David?

—En Naiot, cerca de Ramá —le contestaron.

23 Saúl se puso en camino hacia Naiot. Pero el espíritu de Dios vino sobre él, y en todo el camino a Naiot iba profetizando. 24 Cuando llegó a donde estaba Samuel, se quitó toda la ropa, y todo el día y toda la noche se los pasó dando mensajes de parte de Dios. De allí viene el refrán que dice: «¡Hasta Saúl es profeta!»


 

 

 

Consejos

 

• Antes de leer el devocional, pídale a Dios entendimiento. Nadie puede explicarle la Biblia mejor que El mismo que la escribió.

 

• Tenga a mano donde anotar, así puede tomar apuntes de lo que resulta más relevante para usted y podrá anotar, en que libro, capítulo y versículo se encuentra.

 

• Lea el pasaje completo para formarse una idea de lo que en él se dice.

 

• Lea el pasaje de nuevo y pregúntese cuál es su intención o propósito; trate de encontrar lo que Dios le quiere comunicar. Debe ser honesto; no intente descubrir sólo lo que usted desea escuchar. Podrá encontrar un mensaje que puede transformar su vida.

 

• Pregúntese cómo este mensaje se aplica a su propia vida.

 

• Dé gracias a Dios por lo que le ha mostrado y pídale su ayuda hoy, cuando trate de aplicar a su vida la lección aprendida.

 

• Muy importante, Comparta lo que ha leído con otras personas. Así como es de bendición para usted, lo será para otras personas.

 

¡DIOS LE BENDIGA!